Nuestros primeros 150 años

150 Años haciendo historia.

Nadie en la pequeña ciudad de Santiago podría haber imaginado la tragedia sin precedentes que ocurriría al atardecer del 8 de diciembre de 1863, la ciudad de unos escasos 250.000 habitantes perdería en el incendio de la iglesia de la Compañía de Jesús, alrededor de 2500 personas. Aún no existe una evento tan catastrófico como el de aquel día, fue una noticia que se conoció fuera de nuestras fronteras por la trágico, por la gran cantidad de víctimas, algunos señalan que no hubo familia en Santiago que en algún grado no viviera el duelo al perder algún familiar. Este hecho afectó a todas las clases sociales por igual, la población era muy cercana a la Iglesia en aquella época y seguía con fervor las actividades del mes de María que celebra la Iglesia Católica, en las calles Bandera y Catedral donde hoy existe el edificio del Ex Congreso Nacional.Precisamente en su jardín oriente, se levanta un monumento que recuerda ese fatídico día, lo mismo ocurre frente a la entrada principal del cementerio General en el remate de la avenida la Paz, donde fueron depositados muchos cuerpos quemados por el incendio de la iglesia y que no pudieron ser reconocidos por sus deudos. Pero esta terrible desgracia nacional provocó la reacción de toda una ciudad, había que evitar una tragedia de similares características y remplazar al batallón de la bomba que con escasos recursos y falta de preparación hizo que sus bomberos nada pudieran hacer ante tal incendio, surge así el llamado de don José Luis Claro y Cruz, quien llama a los jóvenes de la ciudad a crear una compañía de bomberos voluntaria, el llamado que convocó a cientos de jóvenes también llegó a la colonia Francesa residente quienes no dudaron un minuto en copiar el llamado de este hombre y también decidieron aportar.

Este aviso convocó a los Franceses residentes para aportar con una compañía de bomberos mixta como se usaba en Francia, bomberos de aguas y escalas, pero la organización que había tomado como base el reglamento de los bomberos de Valparaíso, obligó a que este grupo de Franceses se debiera re organizar para separarse en dos compañías una de agua y otra de escalas, lo que tomó unos días, estando organizadas y aceptadas en el mes de enero de 1864, nace así la Pompe France de Santiago y la Segunda Compañía de Hachas Ganchos y Escaleras, actual Séptima Compañía.

La patria lejana no queda ajena para los bomberos de la Cuarta, fue asá como un grupo viaja a defender la bandera en la guerra Franco Prusiana en 1871

Desde los inicios, la Pompe France de Santiago, tomó activa participación para poder adquirir bombas a vapor que permitieran combatir los incendios. Fue así como a los pocos años la Quatrième tenía dos bombas tiradas por caballos: la Merryweather y la bomba Thirion.

El 16 de enero de 1892 la cuarta se estremece, uno de los suyos se convierte en el primer mártir, Mort Au Feu, en un incendio en la calle Estado casi esquina de Moneda, muere Arthur Glaziou Cheminaud, joven Francés que cae al vacio desde la techumbre de los almacenes Muzard que eran consumidos por un voraz incendio, pasando a engrosar la escueta lista de bomberos caídos en el servicio.

El tiempo avanza, ya se incorporan otras compañías a la Institución, se van cubriendo los distintos barrios, la Cuarta siempre en el área central de la ciudad. Nuestra Compañía debió en los primeros tiempos arrendar distintos locales para tener su cuartel y después de varios años la Cuarta se establece en el cuartel general, y se le asigna una parte del edificio ubicada por la calle Santo Domingo, allí estará por casi 100 años.

El constante contacto con Francia hizo que muchos de los bomberos de la Cuarta, viajaran a cumplir con el servicio militar obligatorio y, al generarse la posibilidad de realizarlo en los Bomberos de París entonces Regimiento, se fue ganando una experiencia riquísima de estos bomberos, trayendo a Chile numerosas técnicas y avances materiales que fueron incorporados al servicio, que rápidamente fue tomado por el Cuerpo de Bomberos de Santiago como propio.

Gran júbilo provocó la llegada de la primera bomba automóvil de la Cuarta, que incorporaba los tambores de mangueras desmontables “Pollos” y podía transportar con facilidad una decena de bomberos. En la misma época imitando los avances en protección personal se incorporan las primeras cotonas de cuero por parte de nuestra Compañía, de la misma forma que lo hacían nuestros hermanos Parisinos, este pequeño avance fue incorporado por todo el Cuerpo de Bomberos de Santiago y de ahí por todas las compañías en Chile hasta nuestros días.

Ahora que nos aprestamos a conmemorar el Centenario de la Primera Guerra Mundial, cómo no recordar a esos Cuartinos que no dudaron un minuto y viajaron a enrolarse para defender la Patria, en la llamada “Gran Guerra”. 6 de nuestros mejores hombres perdieron la vida entre 1914 y 1919, lamentablemente cada cierto tiempo en reuniones de compañía se tomaba conocimiento de la muerte o desaparición en combate de cada uno de ellos.

Los traumas post guerra son incalculables para el mundo: Los próximos decenios se vivirá una etapa de transición económica, hay que volver a mover a los grandes países y generar nuevos caminos que lleven a una estabilidad mundial. Mientras esto ocurre, la relación de la Pompe France con los Bomberos de París se sigue dando por medio de los voluntarios que viajan a realizar su servicio militar, muchos de ellos lo hacen en el cuartel de Montmartre.

Aires de guerra se sienten nuevamente, son los años 300, el mundo se convulsiona y se declara la Segunda Guerra Mundial. Otra vez un grupo de bomberos de la Pompe France de Santiago viaja a combatir. De este contingente solo uno no volverá, es Marius Latrille, piloto, el que se enrolará en la Real Fuerza Aérea, le corresponderá varias misiones en este conflicto y tras realizar un bombardeo su avión cae muy cerca de la ciudad de Londres, perdiendo la vida en forma instantánea. Su cuerpo yace en un Cementerio Militar cercano a esa ciudad. Del grupo de bomberos que acudió a las diferentes batallas solo sobrevive nuestro voluntario honorario Carlos Cazaudehore Dours.

Esta misma guerra hace que la bomba encargada por la cuarta no pueda llegar en los tiempos comprometidos y arribará cuando el conflicto armado ha llegado su fin. Es la última máquina de marca Delahaye que tuvo nuestra compañía y viene a revolucionar la seguridad del personal de bomberos, es la primera máquina con cabina cerrada.

Los años 50 traen otra tragedia para nuestra compañía, en un incendio en la casa Internach, ubicada en Ahumada 41, se envenena por los gases producidos por la explosión de los tubos fluorescentes Carlos Gourgeon Channelet, destacado profesional bancario, quien es atendido en la asistencia pública y dado de alta, al retornar a su oficina, cae muerto a los pocos minutos.

La pena de la partida de Gourgeon se ve suavizada con un proyecto que se trabaja en el cuartel de Santo Domingo, una nueva máquina llega a nuestro cuartel, se apuesta por una marca desconocida en Chile, es la Berliet, que, segun antecedentes previos, sólo eran conocidos por los Franceses como una empresa que fabricaba Locomotoras, será esta nueva bomba “La Chancha” la primera Berliet en llegar a Sudamérica, y con su llegada muchas otras Berliet se conocerán en todo el territorio Nacional, la antigua bomba Delahaye se convertirá en la primera bomba de la recién formada 14a Compañía la Bomba Inglesa.

Los años 60 golpean duro a nuestra institución y a la Cuarta, un incendio se desata en las esquinas de Huérfanos y Amunategui, salen juntos al llamado las bombas de la tercera y cuarta apoyados con el carro de la Sexta desde el cuartel general donde eran las ultimas compañías que quedaban allí. Cuando se terminaba la labor, una gran muralla de adobe cae sobre los castillos de madera que se quemaban, aplastando a seis de nuestros mejores hombres, entre ellos Pedro Delsahüt, Ayudante de Compañía, quien fallece instantáneamente en el lugar. Este hecho remeció a la institución toda, pero más unida que nunca enfrentó su Centenario de vida un año más tarde.

En 1967 el destino quiso darnos otro golpe, nuestro cuartel se ve afectado por un incendio en el mes de octubre, grandes pérdidas de objetos, trofeos, diplomas, banderas e historia se ve destruida por el fuego cuando nuestra compañía se encontraba en ejercicio de instrucción en el Stade Francais, dura prueba que nos unió y dio fuerzas para salir adelante, ahora debemos trabajar para una nueva casa.

Con el comienzo de los convulsionados años 70, la cuarta concreta un gran proyecto, las últimas Compañías que quedan el Cuartel General se trasladan a cuarteles definitivos que cubran los diferentes barrios, para la Cuarta se construye una nueva casa en la misma calle Santo Domingo pero esquina San Martín, 5 cuadras al poniente, en una época complicada para el país se debe comenzar la vida en un moderno cuartel, con una amplia sala de maquinas, tres niveles, 2 casas independientes para cuarteleros, un edificio de hormigón armado, edificios que ocupamos hasta estos días. En este tiempo de conflicto la cuarta deberá acudir al incendio del palacio de gobierno el 11 de septiembre de 1973, hecho de la historia de nuestro país.

El año 1976, el destino quiso que en un desafortunado accidente vehicular con el carro de la 12a compañía nuestra bomba quedará destruida, “el dibujito animado” llegaba a su fin, lamentablemente este accidente le costó la vida al bombero de la Chile Excelsior, Elias Cares Squiff, quien producto de las lesiones recibidas fallece en el instituto de neurocirugía.

Al poco tiempo nuestra compañía recibe una nueva bomba, la berliet modelo GAK 20, la que nos acompañará hasta el año 1981, cuando una nueva Berliet modelo 770 Kb 6, nos regocijara con su poder y entrañables prestaciones, esta nueva bomba de tan buena calidad será utilizada por muchos cuerpos de bomberos que adoptaron el modelo. Este año será recordado por el incendio de la torre Santa María, lo que significó la pérdida de un bombero de la 13a Compañía y de otras 10 personas, este hecho provocó un cambio en la legislación de construcción en nuestro país, la renovación de nuestro material de altura y la llegada de tecnología de punta. Con la adquisición del brazo articulado Snorkel, el carro de apoyo que tenía la 13 llega a nuestro cuartel. Tenemos H4 y con el correr de los años esta máquina será demandada en cada incendio importante, será el pulmón de los bomberos del área metropolitana.

Son años que nos obligarán a cambios en nuestros sistemas de respuestas, los accidentes de tránsito tomarán fuerza e irán en aumento obligando a la Compañía a modificar sus especialidades, nacerán los actos llamados “rescates vehiculares”, antes otros servicios con alarmas.

 Diferentes equipamientos se empezarán a incorporar, los uniformes de trabajo, el uso de linternas y cinturones de seguridad como el uso del equipo de respiración autónoma, se empezará a ver en los incendios.

Con los años 90, comienza la incorporación de nuevos equipos para las labores de rescate vehicular, la llegada de nuevas máquinas especiales para estos efectos será común a nivel nacional, comienza la renovación del parque automotriz en muchos cuerpos de bomberos de Chile, para nosotros también, llega nuestra primera bomba Renault, un modelo prototipo que abrirá el marcado a nivel nacional, adiós le dijimos a nuestra bomba Berliet, esta empresa será comprada por la empresa Renault, con ello se termina una marca que con orgullo podemos decir hicimos conocida en Chile y que esta hoy sigue brindando buenos servicios en diferentes cuerpos de Bomberos.

A nivel de protección personal la cuarta será pionera en incorporar tenidas de Nomex en sus uniformes de trabajo, gracias al apoyo de los Bomberos de París, unido con el cambio de casco que realizamos los primeros años de esta década, manteniendo la tradición Francesa y diciendo adiós al trabajo con casco de acero después de casi 130 años.

El cambio de de milenio nos encontrará con la renovación de nuestro carro H4. En efecto, ya que gracias al apoyo del Comandante del CBS de la época José Matute Mora, se nos entrega un moderno carro bomba de primera intervención que adaptaremos para mejorar las prestaciones limitadas que el antiguo carro Chevrolet tenía, esta máquina se transformará con el tiempo en una de las más demandadas por el servicio. Es necesario señalar que durante estos años se abrió la posibilidad de realizar entrenamiento y capacitación en los bomberos de París y los siguientes años muchos bomberos de la Cuarta y del CBS se verán beneficiados con estos viajes.

El dinamismo de las intervenciones, provocó después del año 2000 la necesidad e capacitar bomberos en el extranjero y así se enviaron varios bomberos a estudiar a Estados Unidos y Francia, volcando sus conocimientos y multiplicándolos en toda la institución, la especialidad de Materiales Peligrosos se le asignará a nuestra Compañía, siguiendo los pasos de la 17a y 18a Compañías.

La relación con los Bomberos de París tendrá un episodio clave, cuando se firma en París el tratado de amistad y colaboración entre la Brigade de Sapeurs Pompiers de París y la Pompe France de Santiago, culminando un esfuerzo de años entre ambas instituciones, vendrán muchos viajes y relaciones de amistad y mucha colaboración de la BSPP hacia nosotros.

El año 2006 comenzará con una noticia triste, en un llamado de comandancia, fallecerá nuestro voluntario Carlos Pérez Riveros, producto de un infarto masivo al miocardio, convirtiéndose en el cuarto mártir de nuestra compañía.

En estos últimos años, muchos desafíos nos han puesto a prueba, donde el servicio ha ido en aumento nuestras máquinas salen a diversas intervenciones a diario, así debimos servir cuando la naturaleza nos golpeó con uno de los más grandes terremotos que la historia recuerde, debiendo multiplicar los esfuerzos para atender diversas emergencias, a los 3 minutos del gran sismo nuestra compañía ya estaba prestando ayuda y no descansó por muchas horas.

El servicio demanda varios proyectos a nivel institucional, incorporar uniformes de incendios normados será un desafío para el comandante de la institución como también el cambio de muchos vehículos que por más de 20 años han servido a la institución, la renovación del sistema de despacho, modernizar la central de alarmas, también son parte de este dinamismo.

El año 2011 cuando los bomberos de París cumplieron 200 años de vida, recibimos la invitación para desfilar junto a ellos en la gran parada militar Francesa en la ciudad de París y un grupo de 19 bomberos de la Pompe France de Santiago, viajó y desfiló el 14 de Julio día nacional de Francia en los Campos Eliseos, un hito en la historia de nuestra compañía y en la relación entre la brigada y nosotros.

Hoy cuando celebraremos nuestros 150 años, intentamos hacer este resumen y al escribirlo nos emocionamos, es tan grande la historia de nuestra compañía que los ojos se humedecen al intentar la coherencia del relato, es probable que muchos pasajes históricos hayan quedado fuera y nos disculpamos por ello, pero resulta difícil poder resumir 150 años de historia que con gran emoción celebramos hoy, juntos a nuestros hermanos de Valparaíso, unidos en el canje más antiguo del país, con nuestros hermanos de Punta Arenas, todo enlazados con un cuerpo de bomberos de Francia. Por supuesto estará presente la Brigade de Sapeurs Pompiers de Paris, quienes nos apoyan con muchos recursos y nos permiten continuar con la idea primitiva de servir a Santiago con la imagen de los bomberos de París. A los amigos Franceses de Chile, que cada año organizan diversas actividades para apoyarnos. En el recuerdo quedan las instituciones que nacieron en el cuartel de la Cuarta como el Stade Francais, estarán nuestros representantes de la Embajada de Francia en Chile como siempre junto a nosotros, y estarán nuestras familias, esposas, hijos, quienes regalan el tiempo necesario para que nosotros los bomberos podamos acudir a las emergencias y cumplir con nuestra misión, gracias a nuestros fundadores que nos dieron vida, gracias a esos grandes Hombres que le dieron honor a la Pompe France de Santiago, gracias a esos más de 2000 hombres que han vestido nuestro uniforme, gracias a todos y hoy volvemos al mismo lugar que motivó a ese grupo de Franceses, al mismo lugar de la tragedia de aquel 8 de diciembre de 1863, para confirmar nuestro juramento de seguir defendiendo a Santiago y a Chile de la desgracias, siempre adelante honrando nuestro pabellón Francés con “Honneur et Dévouement”,

bon anniversaire Quatrième.

Comentarios (2)

  1. Jaime Herrera Aguilar Reply

    Muchas felicidades y muchas gracias por preocuparse de la Ciudad de Santiago desde hace 150 años, gracias a esos visionarios y soñadores hijos de Francia que escucharon los lamentos de las victimas de la Iglesia de la Compañía de Jesús.Les puedo decir a ellos que sus sueños se cumplieron.

Deja un Comentario

Deja un comentario