Cuartel de Santo Domingo… Cuando el enemigo golpeó nuestra puerta!

Sto. Domingo 1

Los bomberos desde sus orígenes fueron creados para poder aminorar los daños producidos por el fuego, nuestra compañía desde sus orígenes respondía a ese ideal, Salvar vidas y minimizar los daños de los incendios. En efecto bajo una estricta doctrina francesa, por más de 104 años la Pompe France de Santiago cumplía a cabalidad con lo establecido por los fundadores.

Como bomberos conocíamos en detalle las consecuencias devastadoras del fuego en las propiedades, pérdidas cuantiosas, recuerdos que desaparecen, costos monetarios elevados en reparaciones. El cuartel de Santo Domingo esquina Puente albergaba a nuestra compañía por 87 años, en este lugar gran parte de la historia de nuestra compañía se había escrito con sudor y lágrimas, este cuartel había visto partir a nuestros 3 mártires de incendios “Mort au feu” y a los hombres que se enrolaron para defender a la Patria lejana en las Guerras Mundiales. En estas dependencias grandes Bomberos nacieron y otros grandes partieron también, en los muros de este viejo cuartel quedaron grabados momentos de júbilo y de llanto, Glaziou, Gourgeon, Delsahut, dejaron sus últimos momentos, entre aplausos y lágrimas partieron a la Guerra decenas de Cuartinos, en el salón de sesiones se recibieron las malas noticias de la muerte en combate de Duhart, Bertolo, Cheyre, De Goyeneche, Gerard, Patri y Latrille, “Morts Au Champ D´honneur”.

Como una casa que ve nacer y crecer a los hijos, un cuartel hace los mismo, ve nacer y crecer bomberos, los ve ser adultos, tomar decisiones y también desaparecer, el cuartel se cuida y se quiere, es nuestra casa.

En el cuartel la compañía con el paso de los años va atesorando vestigios históricos de la vida Cuartina, libros, recuerdos, trofeos, fotografías, etc. Se escribe la historia.

“La tarde del sábado 24 de octubre de 1967, mientras la compañía se encontraba en la cancha del Stade Francais, todo ese conocimiento adquirido del fuego iba apretando de dolor los corazones Cuartinos, un incendio se desarrollaba en nuestro cuartel,  nosotros lejos de nuestra casa, rápidamente nuestros hermanos de compañías vecinas, ingresaban a nuestras dependencias para intentar rescatar nuestros tesoros, aquellos que con los años vividos se habían acumulado en repisas, muebles, pasillos, dependencias. La central de comunicaciones ubicada en el mismo edificio daba la alarma de incendio en Santo Domingo y Puente, Tercer Cuartel, mientras el viejo cuartel era presa de las llamas y el humo.

Con gran desesperación los bomberos de la Pompe France corren al centro de la ciudad mientras a lo lejos se divisa una columna de humo producto del incendio, las compañía que habían acudido en los primeros momentos desplegaban sus armadas de mangueras por calle Santo Domingo y por calle Puente, una escala mecánica se despliega al techo del cuartel desde el frontis de nuestra casa, decenas de bomberos de diferentes compañías llegaban al incendio, ayudando a rescatar todo lo posible, gran parte de las dependencias de la cuarta están afectadas y otra parte importante del sector de la Comandancia, la central sigue operativa, el gran despliegue de las compañía evita una catástrofe mayor y la pérdida del cuartel completo.

Pasan los minutos, las horas y un gran número de bomberos de la Quatriéme han llegado, en silencio van sacando algunas cosas no afectadas, con sus manos van recogiendo distintos elementos, con sus toallas van secando recuerdos, fotos, libros, con sus toallas van secando sus propias lágrimas.

Desaparece el humo y mientras caminan sobre el agua en el piso van con dolor viendo los estragos del incendio, el fuego ha afectado gran parte de importantes salas del cuartel, se ha perdido parte de nuestra historia, recuerdos, cuadros, fotografías, se ha quemado parte importante de cada uno de nosotros.

Comienzan las tareas para recuperar la guardia nocturna la cual se ve afectada por el agua y el humo, se recogen libros históricos de entre los escombros, en esa noche de octubre cada elemento por más pequeño que parezca es un tesoro a levantar, el espíritu está intacto y vamos a ponernos de pie, hoy comprendemos con mayor razón el rostro de quien clama nuestra ayuda, hoy comprendemos en carne propia cuanto duele perder la casa”.

Desde este cuartel salían nuestras bombas a vapor tiradas por nuestros fieles caballos, en la esquina de Santo Domingo y Puente la yegua Jolie volcó la bomba a vapor.

En este cuartel se recibió la primera bomba automóvil, la Delahaye Farcot, grandes aniversarios se vivieron donde las familias celebraban con gran cariño junto a los cuartinos.

Recuerdos imborrables cuando fueron regresando de la guerra nuestros camaradas y volvieron a intentar retomar la vida después de las batallas.

Grandes momentos quedaron grabados en el viejo cuartel, se perdió la Servilleta original que firmaron destacados bomberos Quintinos, de la verde Arturo Prat, después de una competencia y que refleja una linda amistad, única entre dos compañías del Cuerpo de Bomberos de Santiago que se conmemora cada 5 años y que hoy tiene 110 años de tradición, gracias a esos visionarios Quintinos que no dudaron en volver a firmar otra Servilleta que pudiera simbólicamente recuperar el espíritu de la original que se perdió en el fuego.

Grandes recuerdos de dos grandes compañías como la Tercera, “la Heroica”, y de la Salvadores y Guardias de Propiedad, la Sexta, con quienes se forjó una amistad eterna, vivida a cabalidad por los integrantes de las tres compañías vecinas, con grandes recuerdos de momentos alegres y tristes como el incendio de Amunategui y Huérfanos donde se enlutaron nuestros 3 estandartes.

Dentro de la historia quedará grabada también esa tarde cuando la Sexta gano la Besoain en escalas y la Cuarta se impuso en agua, sin entrar en mayores detalles ambos cuarteles se unieron para celebrar los respectivos triunfos, ¡de verdad los cuarteles se unieron físicamente!.

Como bomberos hijos de Francia, en el recuerdo quedará que ese viejo cuartel dio la bienvenida a muchos franceses que hicieron su vida en estas tierras, a muchas organizaciones francesas que nacieron entre los muros de la compañía, ese viejo cuartel fue el lugar donde muchas familias francesas tuvieron su pedacito de Francia y recordaron la patria lejana entre música francesa, baile y risas, fue así como muchas familias crecieron formando sus hijos otras nuevas familias y aportando nuevos voluntarios a la Cuarta.

Hoy cuando han pasado 50 años de esa tarde de desgracia, es justo recordar a todos aquellos bomberos de nuestra Institución que no dudaron en llegar a combatir el fuego, recuperar un cuadro, darnos un abrazo, ofrecernos su cuartel.

Muchos de los bomberos que esa tarde lloraron la perdida hoy ya no están, son pocos los bomberos que forman en nuestras filas que vivieron esa tarde, gracias a nuestro Comandante Luis de Cambiaire, a Enrique Pinaud, Eduardo Dussert, de seguro su cobijo de líderes fortaleció el dolor Cuartino, gracias a nuestros bomberos honorarios hoy, jóvenes en esa época por haber tenido el temple de levantarse y no caer, ustedes con sus viejos supieron continuar, reparar y luego de algunos años llegar a la actual casa, la cual ha visto también nacer y crecer a decenas de bomberos Cuartinos,  por 47 años se continúa escribiendo la historia en este edificio, la rica historia de la Pompe France con Honneur et Dévouement.

Comisión Histórica Pompe France Santiago

Comentarios (0)

Deja un Comentario